Como en todos los campos, el mercado inmobiliario también ha sido beneficiado sustancialmente gracias a la aparición de Internet. A pesar de las dudas que han surgido a raíz de las constantes quiebras de famosas empresas de Internet, conocidas como las "punto com", se demuestra una vez más que son los portales específicos que, a manera de herramientas de trabajo, no sólo subsisten sino que siguen creciendo día a día en popularidad y en demanda.
Nuevas tecnologías
A veces es muy difícil para los empresarios y ejecutivos adecuarse a las nuevas tendencias globales del mercado. Muchas veces son renuentes a las innovaciones con excusas como que "estamos bien como estamos " o "nos vamos a complicar la vida". Esta idea tampoco es ajena para las instituciones o los individuos que forman parte de la demanda activa o de la pasiva o de los potenciales compradores. Parece ser que, en muchos casos, el viejo dicho de "Más vale malo conocido que bueno por conocer" intimida a la hora de decidir a ponerse a tono con la tecnología. Normalmente los individuos nos olvidamos de que una herramienta bien utilizada debe ayudar y no perjudicar, y su uso adecuado podría establecer la diferencia entre un trabajo eficiente y de gran calidad de uno ineficiente, mediocre y hasta, tal vez, totalmente improductivo.
Puntos de vista de la demanda de inmuebles
En el espacio perteneciente a la demanda de propiedades, básicamente se encuentran dos grupos de clientes: Uno de ellos que utiliza a un agente inmobiliario quien opera según las necesidades y espectativas del cliente, y el otro que busca por sí mismo en un medio de publicación tradicional, como son los anuncios en los diarios, algunas revistas especializadas, o de manera directa, por dateo o por los avisos colocados en los mismos inmuebles. En todos los casos, el proceso de búsqueda demanda una gran inversión de tiempo, tanto en la fase de selección de posibles inmuebles como en la de visita para conocer los mismos. En el caso promedio, por cada inmueble visitado, se precisa de una coordinación previa vía teléfono o de forma personal con el vendedor o propietario. Luego hay que movilizarse hasta el lugar del inmueble, hecho en el que, a parte del tiempo invertido, también se suma un costo de movilidad. Es ahí donde la herramienta de Internet revela sus primeras ventajas.
Gracias a un portal de inmobiliaria, el cliente sin moverse de su casa, oficina o cabina pública, puede visitar de manera virtual y en segundos o minutos, uno o varios inmuebles que son de su interés. Para todo esto, el cliente puede hacer uso de un buscador autómatico, al que previamente se le ha insertado ciertos datos o criterios de búsqueda como el tipo, ubicación o precio del inmueble, que están de acuerdo con las necesidades y expectativas del cliente. Esta fase le permiten depurar o filtrar información de una gran base de datos que está almacenada en el sistema y quedarse finalmente con una lista de las propiedades que cumplen con sus requerimientos. Debemos tener muy claro que la búsqueda es independiente de la transacción. El cliente siempre tiene la opción de escoger el cómo va ha ser el tipo de gestión, de forma directa con el propietario o por medio de agente inmobiliario. Desde luego, de optar por la segunda opción, el visitante del portal también podrá encontrar en el sitio web a un agente de confianza.
Puntos de vista de la oferta de inmuebles
Si la demanda es beneficiada directamente por el uso de Internet, podemos deducir que de manera directa también lo será la oferta, en otras palabras, es la facilidad de los demandantes para ubicar y visualizar las propiedades de los ofertantes. Pero hay factores específicos que valdrían la pena resaltar. Partiendo de un propietario que quiere promover la venta o alquiler de su inmueble mediante un aviso, al hacer uso del Internet, permitirá que el mismo sea visto no sólo por individuos de su propia localidad sino más bien permitirá que visitantes de lugares muy remotos tengan acceso a su inmueble. Estamos hablando tanto a nivel nacional como internacional. Hay muchos casos en los que se puede dar en alquiler a potenciales ejecutivos extranjeros que están siendo contratados en nuestro país. Algunos de ellos incluso podrían estar interesados en comprar un inmueble o un terreno para hacer inversiones mayores en el campo turístico, agrícola o comercial. También están los residentes peruanos en el exterior que desean retornar a su país y comprar una propiedad. Y, desde luego, no debemos subestimar el mercado nacional, donde un profesional o estudiante requiera transladarse a otra provincia para trabajar o seguir estudios, para lo que es muy probable que busque un departamento o habitación en alquiler. Tal vez si se trata de una familia entera necesite buscar una casa o un terreno donde construirla. Para todos estos casos de clientes de lugares remotos, el Internet es prácticamente un instrumento insustituible.
Otros puntos de vista
Cuando hablamos del mercado inmobiliario, no sólo nos referimos a todo ese conjunto de empresas, entidades o personas naturales que están directamente involucradas en la transacción de algún bien inmueble, como son los agentes inmobiliarios, los asesores legales o las mismas financieras, sino también hablamos de todo un mundo de servicios que están fuertemente relacionados con los mismos inmuebles. Por ejemplo, tenemos a la industria de la construcción, con ingenieros y arquitectos tras ella, o como también los servicios de decoración y acabados, jardidnería, electricidad, gasfitería, servicios de mudanza, etc. Es muy común que antes de vender o alquilar un inmueble, se eche mano de estos servicios, bien para reparar su estado funcional o estructural, como para mejorar su presentación o estética.
Es así como Internet se ha metido en nuestros hogares u oficinas, por no decir inmuebles o propiedades, de una forma amigable, ágil y muy eficiente, y con el mejor de los propósitos de agilizar, con tecnología moderna, el mercado de bienes raíces.
Artículo obtenido de Revista Inmobiliaria Inmueble Perú - www.inmuebleperu.com
Nuevas tecnologías
A veces es muy difícil para los empresarios y ejecutivos adecuarse a las nuevas tendencias globales del mercado. Muchas veces son renuentes a las innovaciones con excusas como que "estamos bien como estamos " o "nos vamos a complicar la vida". Esta idea tampoco es ajena para las instituciones o los individuos que forman parte de la demanda activa o de la pasiva o de los potenciales compradores. Parece ser que, en muchos casos, el viejo dicho de "Más vale malo conocido que bueno por conocer" intimida a la hora de decidir a ponerse a tono con la tecnología. Normalmente los individuos nos olvidamos de que una herramienta bien utilizada debe ayudar y no perjudicar, y su uso adecuado podría establecer la diferencia entre un trabajo eficiente y de gran calidad de uno ineficiente, mediocre y hasta, tal vez, totalmente improductivo.
Puntos de vista de la demanda de inmuebles
En el espacio perteneciente a la demanda de propiedades, básicamente se encuentran dos grupos de clientes: Uno de ellos que utiliza a un agente inmobiliario quien opera según las necesidades y espectativas del cliente, y el otro que busca por sí mismo en un medio de publicación tradicional, como son los anuncios en los diarios, algunas revistas especializadas, o de manera directa, por dateo o por los avisos colocados en los mismos inmuebles. En todos los casos, el proceso de búsqueda demanda una gran inversión de tiempo, tanto en la fase de selección de posibles inmuebles como en la de visita para conocer los mismos. En el caso promedio, por cada inmueble visitado, se precisa de una coordinación previa vía teléfono o de forma personal con el vendedor o propietario. Luego hay que movilizarse hasta el lugar del inmueble, hecho en el que, a parte del tiempo invertido, también se suma un costo de movilidad. Es ahí donde la herramienta de Internet revela sus primeras ventajas.
Gracias a un portal de inmobiliaria, el cliente sin moverse de su casa, oficina o cabina pública, puede visitar de manera virtual y en segundos o minutos, uno o varios inmuebles que son de su interés. Para todo esto, el cliente puede hacer uso de un buscador autómatico, al que previamente se le ha insertado ciertos datos o criterios de búsqueda como el tipo, ubicación o precio del inmueble, que están de acuerdo con las necesidades y expectativas del cliente. Esta fase le permiten depurar o filtrar información de una gran base de datos que está almacenada en el sistema y quedarse finalmente con una lista de las propiedades que cumplen con sus requerimientos. Debemos tener muy claro que la búsqueda es independiente de la transacción. El cliente siempre tiene la opción de escoger el cómo va ha ser el tipo de gestión, de forma directa con el propietario o por medio de agente inmobiliario. Desde luego, de optar por la segunda opción, el visitante del portal también podrá encontrar en el sitio web a un agente de confianza.
Puntos de vista de la oferta de inmuebles
Si la demanda es beneficiada directamente por el uso de Internet, podemos deducir que de manera directa también lo será la oferta, en otras palabras, es la facilidad de los demandantes para ubicar y visualizar las propiedades de los ofertantes. Pero hay factores específicos que valdrían la pena resaltar. Partiendo de un propietario que quiere promover la venta o alquiler de su inmueble mediante un aviso, al hacer uso del Internet, permitirá que el mismo sea visto no sólo por individuos de su propia localidad sino más bien permitirá que visitantes de lugares muy remotos tengan acceso a su inmueble. Estamos hablando tanto a nivel nacional como internacional. Hay muchos casos en los que se puede dar en alquiler a potenciales ejecutivos extranjeros que están siendo contratados en nuestro país. Algunos de ellos incluso podrían estar interesados en comprar un inmueble o un terreno para hacer inversiones mayores en el campo turístico, agrícola o comercial. También están los residentes peruanos en el exterior que desean retornar a su país y comprar una propiedad. Y, desde luego, no debemos subestimar el mercado nacional, donde un profesional o estudiante requiera transladarse a otra provincia para trabajar o seguir estudios, para lo que es muy probable que busque un departamento o habitación en alquiler. Tal vez si se trata de una familia entera necesite buscar una casa o un terreno donde construirla. Para todos estos casos de clientes de lugares remotos, el Internet es prácticamente un instrumento insustituible.
Otros puntos de vista
Cuando hablamos del mercado inmobiliario, no sólo nos referimos a todo ese conjunto de empresas, entidades o personas naturales que están directamente involucradas en la transacción de algún bien inmueble, como son los agentes inmobiliarios, los asesores legales o las mismas financieras, sino también hablamos de todo un mundo de servicios que están fuertemente relacionados con los mismos inmuebles. Por ejemplo, tenemos a la industria de la construcción, con ingenieros y arquitectos tras ella, o como también los servicios de decoración y acabados, jardidnería, electricidad, gasfitería, servicios de mudanza, etc. Es muy común que antes de vender o alquilar un inmueble, se eche mano de estos servicios, bien para reparar su estado funcional o estructural, como para mejorar su presentación o estética.
Es así como Internet se ha metido en nuestros hogares u oficinas, por no decir inmuebles o propiedades, de una forma amigable, ágil y muy eficiente, y con el mejor de los propósitos de agilizar, con tecnología moderna, el mercado de bienes raíces.
Artículo obtenido de Revista Inmobiliaria Inmueble Perú - www.inmuebleperu.com

1 comentario:
Este articulo mere ser colocado en un libro. Es Brillante!
Cristian. Rosario. Argentina
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